Un mes de presentaciones con Ricardo Vicente, nuestro Richi, y ¿Qué haces tan lejos de casa? A veces uno recurre a las notas porque cuando todo el tiempo está ocupado es difícil llevar el trabajo a diario, después vienen los momentos de plenitud, los no vividos y las ganas de que todo esté muy bien.
Esto podría ser la crónica emocional de un viaje de una gira de una novela y sus canciones, de ir de casa en casa de sentirnos bien, sentir la presión y brindar siempre, porque pase lo que pase el final es que todo saldrá bien.
Comenzamos el viaje en Zaragoza, la ciudad de Richi, con la familia con los amigos con los que están y los que no. Con los ecos del Monkey Week aún palpitando en nosotros y con la emoción de las primeras veces. Todo muy bien, a pesar de mucho trabajo acumulado en el cuerpo, porque ahí es donde se acumulan los estados, en los cuerpos. Viajar a Barcelona y conocer a Ramón Rodríguez, a Tule, a Minchinela... fue introducirnos más en esta historia... y embarcarnos en el Pequod para lanzarnos a la aventura... En Madrid o directamente en Molar, nos esperaban los Mongolia y toda su artillería para montar el espectáculo, el que todos esperábamos, y así fue, Edu y Darío y Fran Nixon, un trío con el que sabemos que Richi se siente feliz, ahí no le va a faltar de nada. Pasar por el frío y sentir el calor, conocernos más para cuidarnos bien; la plaza el desayuno la firma de los libros y en un par de semanas de vuelta a la carretera, pero en el sur, esperando aquí que todo sea el calor.
Y ahí estamos en El Astronauta con el cuarto Bandaàparte, nuestro querido Pedro Peinado, y felices porque ahora jugamos en casa y todo está listo, y porque Pedro va a estar con nosotros todo el tiempo. Richi viene con ganas, despedir el año de gira a todos nos parece una gran idea, en el coche en la carretera en el patio de casa en los bares. Primero la Carbonería, un lugar tan especial y del que nosotros nos sentimos muy felices por creer que es un poco nuestro, porque así nos hace sentir el amigo Pisco Lira cada vez que lo visitamos. Éxito asegurado y eso no tiene nada que ver con el número de público o ventas, es solo la magia de los grandes escenarios, y Richi ya ha dicho que cada vez le gustan más los tablaos flamencos. David Linde estuvo muy bien y es que sabía muy, muy bien de lo que allí se hablaba.
El segundo día incluye visita a Cabra, nuestro pueblo natal, pasar por el Centro Filarmónico y dejar pendiente la visita al Tobalo: cerveza, entrevista, recoger el equipo de sonido (gracias a Añadidos) y de nuevo a la carretera, nos espera el mar... Málaga resultó accidentada pero aún así, y nosotros ya lo sabemos, lo importante es saber quienes somos y cuidarnos. Nos gustaría hacer las cosas tan bien para los amigos de En Portada Comics pero no siempre salen como tú las habías imaginado. Manolo ya formaba parte del anecdotario de Richi y Algora y Francisco Nixon, porque si perteneces al indie al menos una vez has pasado por el Village Green.
Y sobre el asfalto las historias extraordinarias, después una visita rápida a La Bicicleta y a descansar para el fin de gira: nos espera la ciudad y dos citas.
En casa todo bien, es el calor de un techo y las paredes, de los espacios pequeños. En el patio la sesión musical, aunque esta vez a través de las ventanas, porque ahora ya nos conocemos y sabemos lo que cada uno necesita... y ahí una cervecita un poco de redes sociales "coge el equipo y vámonos", nos espera el sol; ese que nos ha venido acompañando cada día fuéramos a donde fuéramos.
En casa todo es más fácil y más si al mando están Pablo, Maribel y Pedro, digamos que así tú ya no te tienes que preocupar de nada, de un whisky solo con dos hielos a lo sumo. Los tres cuerpos en uno en la tarde, en el Astro, con bizcocho con los niños, y el público lanzado "cuando digo que perdí, perdí".
Y la noche ya forma parte de nuestra historia, en la Bicicleta también se vive esa sensación de los espacios pequeños y estar arropados bajo el edredón, si suenan frases que ya están marcadas y la gente corea y piden canciones, y Richi decide cantar John Huston, con fuerza, y esa canción de Algora es seguro porque todo esto forma parte de una misma historia... una de calles estrechas y largo recorrido.

Hermosa crónica que desprende esos aromas de honestidad y amor en un proyecto laberíntico que encontrará, seguro, su vellocino de oro. Lo mejor, en este 2014, para Bandaáparte Editores, sus autores y, como no, sus lectores.
ResponderEliminarMuchas gracias a ti, Antonio. Bueno, qué te vamos a decir... de no ser por ti esta editorial no existiría! :)
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