Hacía tiempo que alguno de nuestros autores no venía por el sur, no pasaba unos días en casa y ya había ganas. Así llegaron Santiago Aguilar y Felipe Cabrerizo, con su Un bigote para dos, la película, bajo el brazo, dispuestos a entregarnos un buen puñado de risas a cambio de nada, se agradece tanta generosidad en este tiempo. Y qué suerte para sevillanos y cordobeses que estos señores estén de visita por nuestra tierra, para nosotros, los editores, ni que decir tiene que estábamos más que encantados.
Como siempre, supimos disfrutar del tiempo aunque en esta ocasión había mucho horario prefijado, y dio menos para dejar pasar el tiempo y llegar casi tarde a todas partes porque nos hemos parado a echar una charla y unas cervezas en cualquier tasca de la ciudad.
El viernes las entrevistas, nada más bajar del tren, primero Canal Sur con José Antonio Luque, después nuestra visita a ese lugar perfecto recién inaugurado en Córdoba: La República de las Letras y el buen hacer de Alfredo Asensi para el Día de Córdoba. Salimos pitando a Cadena Ser, tan buen recibimiento como siempre, y José María Martín y Carmen Castilla a los mandos para hablar de nuevo de Un bigote para dos. Para terminar, visita a La Palabrería, en el mercado de abastos de la Corredera, un espacio especial que bien ha sabido crear Miguel Marzo, allí una entrevista "estúpida" de Manuel Albert para Cordópolis, que consiguió poner algo en apuros a nuestros autores. Una caña en la plaza de las Cañas, en el Cuatro Gatos, y vamos a almorzar al Astronauta, claro, visita obligada, con nuestros amigos Pablo y Maribel.
Después del café hay que ponerse las pilas y salir avispados para Sevilla, el camino nos motiva menos y vamos bien apretaditos, nos fabricaron a todos de gran tamaño, echamos de menos el Bandaàpartemóvil que además permitía un pequeño lugar para la neverita, aunque mejor no darle uso antes de nuestra cita.
En Sevilla nos espera descubrir la librería La Extra.Vagante (en Alameda de Hércules 33), y una nueva suerte, contar con Begoña y Kiko como anfitriones es un lujo: la librería preciosa, excelente selección de libros y ellos tan encantadores, molan estos proyectos y de nuevo hay que enamorarse a primera vista. Los amigos, fieles amigos sevillanos, estaban allí como en todas nuestras visitas, uno se alegra mucho de verlos aunque sea tan de cuando en cuando, precisamente porque hay ganas de verlos, Adrián y Guillermo, y Marina y todos sus amigos, el cliente habitual que decidió quedarse y una pareja que lo decidió igual, y, en fin, pues un montón de carcajadas, porque Santiago y Felipe, al igual que Tono y Mihura, aunque separables forman un dúo indisoluble. Una hora y cuarto después y nadie se había dado cuenta del paso del tiempo. Unas cervezas en el Corral de Esquivel para comentar la jugada y vuelta a Córdoba.
El sábado se presenta caluroso, pero eso ya lo sabíamos, compramos el periódico para ver impresa la entrevista de Alfredo Asensi, página completa y a color, mola.
Hemos quedado a media mañana con Antonio Santamaría, gerente del Cine Doré de la Filmoteca Española, y su mujer que han venido a pasar el fin de semana a Córdoba. Echamos unas cervezas y mejor charla en El Barón, en la Plaza de Abades, y hasta corre un poco de fresco, buena elección. Después almorzar en una taberna cordobesa y probar unos finos, que uno no se puede ir de Córdoba sin echarse al gaznate unos medios.
Vamos a asegurarnos de que la película se verá correctamente a la filmo, va perfecta, así que tomamos un cafelito o unos minis en bar Amapola, junto al río, mientras hacemos hora.
Y ya estamos listos para el momento, vamos a ver la peli, los habituales de la Filmoteca llegan con tiempo y ocupan los asientos, los amigos (son tantos que no los podemos nombrar y eso también ilusiona) llegan más ajustados pero llegan todos los esperados, los nuevos amigos también, Amparo y Fernando tenían ganas. Pablo García Casado, director de la Filmoteca de Andalucía, toma la palabra para dar la bienvenida a los invitados, después Aguilar y Cabrerizo, sin micros (y los felicitan en la sala por esa potencia de voz), explican a los espectadores lo que van a ver, es mejor dar algunas claves para disfrutar de Un bigote para dos al completo. Ya estamos todos dispuestos, y nada más empezar ahí están don Enriqueto y su bigote cabizbajos y Leonor Feliú, la voz de la conciencia, hablándoles... las primeras risas y entonces ya parece que todo va a ir rodado, asusta que no haya risas después de todo, pero que va, estos espectadores están entregados. Final de proyección y un montón de preguntas para que Santiago y Felipe salgan de nuevo y resuelvan algunas dudas, como dónde encontraron y cómo trabajaron la reconstrucción de una película que llevaba desaparecida más de 70 años. ¡Ah! pero lo mejor para completar la información es comprar el libro, el ensayo editado por Bandaàparte Editores, y además llevártelo firmado por los autores.
Fin de fiesta, vamos a comentar de nuevo y venga, unos vinos. La cena en La Bicicleta.
Volvemos a casa para echar un sueño, están estos cuerpos agotados.
Hemos despertado y Santiago ya lleva un tiempo con su cafelito, todo recogido (nos lo quedaríamos en casa) y agotando la lectura de uno de los libros que ha traído para el viaje. Los demás nos resistimos más pero hay que llegar a tiempo al tren...
y finalmente volver a casa, ahora cada uno a la suya.
Se han quedado cosas por hacer... pero el tiempo es lo que tiene. Habrá que repetir pronto.
Una extraordinaria crónica que me hubiese gustado compartir en primera persona, aunque fuese de espectador. A veces las distancias no permiten las presencias. Soñamos con que ésta pueda ser en Cabra en el septembrino mes de este año. ¡Lo mejor para vuestro hermoso proyecto editorial! Las procelosas aguas del mundo del libro no impedirán vuestro éxito.
ResponderEliminarGracias Antonio, ojalá podamos ¡estar en Cabra en septiembre! Sería un regalo. Y gracias por todo lo demás, que es todo.
ResponderEliminar